Despierto encima de una mesa y miro todo a mi alrededor, aturdida. Bostezo y miro a mi cabra que sigue durmiendo en una ''cama de gambas''.
-Qué sueño... -digo, mientras me desperezo. Al rato mi cabra despierta, vomitando gambas sin parar y con la cara verde.- ¡Oh, no! ¡Intoxicación de gambas! ¡vamos, corre! -salimos hacia el hospital.